El aceite de Ecopica es el resultado de más de veinte años de trabajo sobre la tierra, donde la agricultura ecológica y regenerativa no solo busca producir, sino mejorar el suelo, el paisaje y el equilibrio del ecosistema del Camp de Tarragona.
La calidad del aceite empieza en la tierra. El manejo regenerativo de la finca permite obtener aceitunas más equilibradas, reflejando una forma de cultivar que respeta los ciclos naturales y el entorno.
La arbequina es la base de la producción de Ecopica, una variedad profundamente ligada al paisaje del Camp de Tarragona. Adaptada al clima mediterráneo, permite obtener aceites equilibrados, suaves y con una identidad muy representativa del territorio.
Destaca por:
Además de la arbequina, en Ecopica se trabaja en la recuperación de variedades antiguas como la Menya, una apuesta por preservar el patrimonio agrícola local y mantener la diversidad del cultivo del olivo.
Este trabajo no se limita a una sola variedad, sino que forma parte de un proceso más amplio de recuperación de olivos tradicionales, devolviendo valor a variedades que habían quedado en desuso.
Este enfoque permite:
Cada aceite refleja el paisaje mediterráneo donde se produce. Los olivares, el clima y la gestión agrícola forman parte de un conjunto que da identidad al producto final.
Se expresa en:
Todo el proceso está cuidado para preservar la calidad del fruto y su expresión natural, desde el campo hasta la extracción.
Recolección en el momento óptimo para garantizar calidad y equilibrio.
Extracción mediante procesos que respetan las propiedades del fruto.
Seguimiento continuo para asegurar un aceite ecológico de alto nivel.
La calidad del aceite es el resultado de todo el proceso: desde el cuidado del suelo hasta el momento de la extracción. Cada decisión en la finca influye directamente en el producto final.
Se cuida especialmente: